lunes, 13 de junio de 2011

LA QUIEBRA DE LOS AYUNTAMIENTOS

Es evidente que en la gestión pública local se ha abusado de la fuente de ingresos que provenía de la actividad inmobiliaria. Fuente agotada y que dotaba de ingresos extraordinarios las arcas de los ayuntamientos. Un canal de aportación que sólo se produce en fase económica expansiva, que en ciclos de cuatro años es fácilmente identificable en su contexto, pero que cuando ésta se produce durante mucho tiempo seguido se acaba pervirtiendo su origen y sus funciones. Muchos ayuntamientos se han olvidado de que esos ingresos extraordinarios eran cíclicos puesto que muchos alcaldes y concejales, de hecho, nunca conocieron otro modelo de financiación que no fuera ese.

Esos ingresos extraordinarios se han utilizado para sufragar gasto corriente puesto que muchos de los responsables de las arcas municipales ya no diferenciaban lo extraordinario de lo ordinario. Esa burbuja de ingresos extraordinarios que provienen de las plusvalías y los impuestos derivados a la actividad inmobiliaria y de la construcción explotó hace unos años y ahora se evidencian sus efectos.

Al igual que los miembros de una familia que aportan un capital extraordinario (por horas extras) al conjunto del núcleo, este no lo pueden disponer para gastos recurrentes indefinidamente, los ayuntamientos tampoco pueden. La familia que convierte en valor ordinario unos ingresos que puede que dejen de obtenerse quiebra tarde o temprano, los municipios también. Últimamente escuchamos casos de que eso es así, pero la gran mayoría de alcaldes evitan comprometerse y eluden la realidad. El comportamiento como si esto no fuera con ellos es una irresponsabilidad que arrastra a demasiada gente “inocente”. Hay muchos concejales de hacienda y alcaldes que consideran que “a ellos no les puede pasar”, que la crisis flota pero no les puede afectar dramáticamente a sus corporaciones.

Algunos técnicos que conozco en distintos ayuntamientos me comentan que tiene muchos problemas para hacer entender a sus responsables políticos la gravedad de la situación. Cuentan que parece como si no detectaran el acantilado, como si la crisis no fuera con ellos. Incluso confiesan que en muchos casos se están dopando conscientemente los balances previstos. Se incorporan gastos sobre obras o proyectos y gastos corrientes de funcionamiento a sabiendas que los ingresos que garantizarían el pago están inflados muy por encima de lo sabido o está previsto ingresar. Es decir, la burbuja presupuestaria, la más tonta y  breve de todas las burbujas, explosionará en muy poco tiempo en aquellas poblaciones donde se disponen gastos basados en presupuestos que no se podrán aportar nunca.

El nivel de la política en este país es de todos sabido: indigencia intelectual por todas partes. Si le das una patada a una piedra, de debajo salen diez inútiles dedicados a la política corriendo en todas direcciones. Hay muchísimas cucarachas ejerciendo de concejal. El valor de la chapa y el salvoconducto para aparcar donde quieran concede pretensiones a personas que en la vida civil tendrían serios problemas para comer cada día. Esos son los que ahora exigen a los funcionarios locales que arreglen sus entuertos. Se de buena fuente que muchos técnicos andan desconsolados pues las órdenes, tras advertir a sus superiores políticos la incapacidad para ingresar lo previsto, son de “arréglalo, tú sabrás como”.

La verdad es tóxica y tiene color marrón. La inmensa mayoría de los alcaldes de este país no recortaron un duro en sus presupuestos y ahora se dan cuenta del drama. Los técnicos no podrán inventar dinero inexistente y poco a poco las quiebras municipales se irán sucediendo. El remedio a esas fallidas será la retirada indiscriminada de servicios públicos locales. Algunos casos serán especialmente duros pues gran parte de los ingresos extraordinarios de estos últimos años estaban destinados a integración social y valores de convivencia. Pinta mal en ese sentido. Otro es el de las miles de empresas privadas que dependen de contratos recurrentes con la administración local, estos dejarán de cobrar y, en su defecto, de trabajar. Nadie está analizando el coste en ocupación que va a suponer dicho agujero local.

A finales de este año las nóminas de los trabajadores municipales estarán en franco peligro. Fundamentalmente por un motivo técnico. En este país un buen número de municipios aplicaban al capítulo I una póliza de crédito que muchos no lograrán renovar en el cuarto trimestre cuando la mayoría disponen de esta herramienta. El motivo es claro, el riesgo de impago será muy alto.

Por lo tanto, los ayuntamientos deben adaptarse a la difícil situación que van a vivir y están viviendo. Deben olvidarse de esos ingresos que no volverán en años. La economía no se recuperará en tiempo, los ingresos por impuestos inmobiliarios y de la construcción serán piezas de museo y las transferencias del Estado no se irán engordando hasta dentro de un lustro cuando los impuestos de sociedades y otros se recuperen. La mayoría de impuestos dependen del consumo y de los beneficios de las empresas que llevan más de 3 años cayendo y eso repercutirá en las transferencias de los próximos años todavía. Es decir, van a tener que asumir la situación real a corto y a medio plazo.

El principal elemento que va a diferenciar la convivencia en los próximos meses va a ser el de la vigilancia ciudadana. Esos juicios populares a la política local que obligarán a los políticos a “informar” porque cortan un servicio o gastan en otro puesto que con tan poco dinero todo no se podrá hacer. Será muy complicado justificar cuando se hace un evento y se deja de subvencionar otro. Al tiempo. Además será muy difícil ocultar realidades como ahora que sabemos que algunos municipios no pagan la recogida de basura por incapacidad financiera. Deben saber que hay grandes ciudades que hace más de medio año que no pagan sus obligaciones con algunas concesionarias. ¿Pero quien lo va a pagar? A la larga los impuestos con los que nos crujirán a todos. Por primera vez en la historia reciente los ayuntamientos no podrán endeudarse, ni tampoco podrán ser rescatados por nadie puesto que el estado y las autonomías también tendrán su sarampión público por culpa de una deuda de no retorno.

Tengo ganas de ver a muchos alcaldes explicando que servicios van a recortar y porque. Estoy impaciente para ver como piensan definir una situación económica empobrecida en términos municipales. Quiero ver como los ciudadanos examinan los gastos superfluos y exigen otros más estratégicos. Los ayuntamientos deberán explicar a los ciudadanos el problema, la caída de servicios y el aumento de impuestos. Se acabó la fiesta municipal definitivamente. Ha llegado el momento de los buenos gestores, el de los que asumen la realidad, la transmiten y ejecutan estratégicamente un modelo de salida de todo este barrizal.

No todo será malo. En muchos casos, la estrechez resultante provocará que algunos servicios que hasta la fecha se hacían sin mesura, deban adaptarse a los nuevos y gélidos tiempos. Las corporaciones municipales que quieran apostar por un valor en el servicio público deberán modificar sus objetivos si estos son faraónicos o desmedidos. Procurarán, los que puedan, atender exactamente a las necesidades de sus vecinos. El entendimiento por mancomunidades será uno de los efectos inmediatos a esta nueva situación. Algunas poblaciones que ahora no puedan afrontar la construcción, por ejemplo, de un polideportivo de según que dimensiones o coste de mantenimiento, podrán asociarse con otras para afrontar el proyecto con garantías de uso y equilibrio económico. Esto es diferente, duro y poco electoral pero no habrá otro remedio. Lo bueno que conlleva es que el dinero público deba invertirse de un modo mucho más eficiente.

Como en otros factores, esta crisis que el establishment sigue queriendo relativizar, es de tal envergadura que permite afrontar cambios extraordinarios. Es tan difícil el escenario que no quedan muchas opciones. La parte mala sigue siendo el sufrimiento de muchos, la buena que, al no haber más remedio, estamos ante una de las metamorfosis gigantesca de la gestión pública y de su control. Me gusta pensar que será así

martes, 24 de mayo de 2011

ELECCIONES 2011 UBEDA: ¿Y AHORA QUE?

En medio de concentraciones prohibidas este domingo 22 de mayo de 2011 se han celebrado las elecciones autonómicas y municipales de España. El descontento por la crisis económica y el récord negativo de casi cinco millones de desempleados ha propiciado que los socialistas sufran una severa derrota ante el conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, tanto en el número total de votos como en lo que se refiere al poder territorial”.

Sin duda el PSOE ha sufrido la derrota electoral más importante de su historia. Pero antes de entrar en un análisis de los resultados a nivel local de nuestra ciudad, creo muy conveniente realizar algunas reseñas importantes en clave de lectura general:

**Bildu se alza con 1.138 concejales
 
Bildu se sitúa como primera fuerza municipal en número de concejales del País Vasco, al lograr 953 ediles, aunque en porcentaje de voto es la segunda, al lograr el 25% de los sufragios, por detrás del PNV, que obtiene el 29,9% y 869 ediles. Entre País Vasco y Navarra, Bildu obtiene 1.138 concejales, según los datos del ministerio del Interior.
 
 Medio millón de votos en blanco, récord absoluto de la democracia

El voto en blanco ya ha alcanzado un nivel récord en la democracia española, con 584.012 sobres vacíos, un 2,54% del escrutinio. Esta alternativa al voto a los partidos, a debate a raíz de las movilizaciones del 15 de mayo, representó un 1,92% en las elecciones locales de 2007.
 
Datos generales sobre el electorado.
 
800.000 jóvenes votan este domingo por primera vez al haber cumplido la mayoría de edad después de la última convocatoria electoral realizada en su respectiva circunscripción.  Del total de 34.681.888 ciudadanos que podrán votar en las elecciones municipales, 34,2 millones residen en España, 473.748 son extranjeros que viven en el país y tienen derecho al sufragio, y 5.715 son españoles que residen en otro país.



Centrándonos en lo que ha supuesto las elecciones en nuestra localidad y para empezar vamos a dar un repaso a los datos generales:

Escaños a elegir 21
Mesas 53
Censo 27.947
Censo Escrutado 27.947
Votos contabilizados 18.325             65.57 %
Abstenciones 9.622             34.43 %
Votos en blanco 489               2.71 %
Votos nulos 298               1.63 %  
RESULTADOS POR PARTIDOS
 
Partido Escaños Votos
PP 9 6.205      34.42 %
PSOE de Andalucía 7 5.408      30.00 %
IPde U 2 1.800        9.99 %
IULV-CA 2 1.385        7.68 %
PA-EP-And 1 1.092        6.06 %
UPyD 0    717        3.98 %
REDABITABLE 0    385        2.14 %   
SAIn 0    275        1.53 %
UDU 0    271        1.50 %
 
Así pues, con estos datos el vencedor de las elecciones municipales en nuestra ciudad es el Partido Popular. Y estas victoria es el único motivo de alegría que pueden tener, para poco más hay motivos de alegría si entramos en un análisis más profundo de los resultados. Y para demostrarlo vamos a hacer la comparativa con los resultados obtenidos en los pasados comicios del año 2007. El PP ha obtenido un 34,42% de los votos, frente al 35% obtenido en el año 2007. Lo cual indica un leve descenso en términos porcentuales, a pesar de que en términos absolutos supone un ligero incremento (6.205 votos 2011 frente a 6.154 en 2007). Es decir, que en cuatro años han ganado sólo 51 votos. Un crecimiento de un 0,82%. ¿Para tirar cohetes?

Más significativos son los datos para el PSOE. Un descalabro electoral total, comno ha sucedido en la mayoría de los municipios españoles. El PSOE ha obtenido un 30% de los votos, frente al 44% obtenido en el año 2007. Todo un batacazo de 14 puntos. Batacazo que se reitera en terminos absolutos de votos (5.408 votos en 2011 frente a 7.875 en 2007). Es decir, ha perdido 2.467 votos), lo que supone un descenso porcentual del 31,32%.

IULV-CA también retrocede sensiblemente en estas elecciones. En estos comiciones obtienen un 8% de los votos frente al 9% obtenido en 2007. Descenso de un punto. En términos absolutos hablamos de 1.385 votos en 2011 frente a los 1.527 obtenidos en 2007. Una pérdida de 142 votos, lo que supone un descenso porcentual del 9,30%.

El PA no se escapa de la quema y retrocede igualmente aunque de forma más ostensible. En estos comicios obtiene un 6% de votos frente al 9% obtenido en 2007. Un descenso de 3 puntos. En términos absolutos de los 1.521 votos de 2007 han pasado a los 1.092 votos de 2011. Una pérdida de 429 votos, lo que supone un descenso porcentual de un 28,20%, siempre hablando en términos absolutos.

La gran sorpresa de la jornada la da IPdU, nueva formación política en nuestra ciudad para estos comicios que obtiene un 10% de los votos. 1.800 ciudadanos depositan su confianza en esta nueva formación política entrando a formar parte de nuestra coorporación municipal con dos concejales.

También quiero resaltar los resultados de UPyD, con un 3,98% de votos obtenidos. En él han depositado la confianza 717 ubetenses en su primera concurrencia a las elecciones municipales, quedándose a algo más de 100 votos para poder haber obtenido representación. A pesar de ello un trabajo excelente por parte de todos sus integrantes.

El resto de partidos que concurrían ha obtenido resultados de escasa relevancia y que, al igual que UPyD, no podemos comparar por ser la primera vez en unas elecciones locales.

Pero para mí hay dos grandes protagonistas en estas elecciones de nuestra ciudad: La Abstención y el Voto en Blanco. Resulta curioso, con el abanico de opciones políticas (hasta nueve formaciones) que hemos tenido los ubetenses para votar, que 9.622 ciudadanos no votaron, un 34,43%, cifra ligeramente inferior a la de los comicios del 2007, situada en 9.961 abstenciones, un 35,81%. Sin embargo los votos en blanco, un total de 489 (2,71%) frente a los 257 (1,41%) del 2007, está por encima de la media nacional situada como he dicho anteriormente en el 2,54%.

Y yo me pregunto, ¿existe "legitimidad moral" para que algún partido gobierne nuestra ciudad?. A la vista de los resultados para mí no es así. Como suele decirse, "el pueblo ha hablado" y "las urnas lo han dicho". Partido ganador: Abstención. La ciudad de Ubeda no quiere a ninguna de las opciones políticas que se le han presentado o bien se muestra indiferente ante cualquiera de ellas. Y, la verdad, pienso que no sé cual de las dos cosas es peor.

José Manuel